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LA BRECHA SALARIAL ENTRE HOMBRES Y MUJERES SE SIT┌A CERCA DEL 24%


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LA BRECHA SALARIAL ENTRE HOMBRES Y MUJERES SE SITÚA CERCA DEL 24%

Laura Cadenas Sinovas - AmecoPress

El 22 de febrero se celebra el Día Europeo por la Igualdad Salarial

Según la última Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con datos del 2012, la diferencia de salarios entre hombres y mujeres es de 6.144,72 euros anuales, produciéndose una brecha entre sexos del 23,93%.

A pocos días de celebrarse el Día Europeo por la Igualdad Salarial, la desigualdad sigue imperando en Europa. Concretamente en España las mujeres tienen que trabajar 79 días más que los hombres para recibir el mismo salario.

El año pasado, en conmemoración del 22 de febrero, UGT presentó el informe “Trabajar igual, cobrar igual”, en el que se analizan los datos aportados por el INE, Eurostat y la Encuesta de Población Activa en materia de igualdad salarial.

Atendiendo al marco europeo, el informe emitido por UGT destaca que España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor brecha salarial, únicamente superado por Hungría, Alemania y Eslovaquia. Mientras que las mujeres europeas ganan una media del 16,5% menos por hora que los hombres, en España la cifra es del 19,3%, nivel cercano al del año 2002 registrado en un 20,2%.

Tomando como referencia los datos de 2012 (últimas estadísticas disponibles) la remuneración anual bruta de las españolas fue un 24% inferior a la de los hombres, tratándose de la más elevada de los últimos cinco años. La ausencia de políticas de igualdad y la falta de un seguimiento legal contra este tipo de discriminación son las causas que explican tal disparidad.

Brecha salarial en España 2008-2012 ->

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En relación al tipo de jornada laboral, los trabajos a tiempo parcial son en un 75,21% ocupados por mujeres, el triple que los hombres. Una de cada cuatro trabajadoras desempeña su jornada en esta modalidad, recibiendo salarios que no superan los 11.000 euros anuales brutos. Con una brecha salarial del 33,7%, las diferencias de sueldo entre trabajadores y trabajadoras a tiempo parcial son alarmantes, siendo esta cifra la más alta de toda Europa.

Las diferencias más acusadas de salarios se producen en las ocupaciones que exigen menor cualificación, precisamente estos puestos son los más feminizados, como es el caso del sector servicios ocupado en un 80% por mujeres. No obstante, tener una alta formación no acorta distancias entre hombres y mujeres. Los puestos de mayor reconocimiento social y mayor retribución están copados por varones, y en el caso de acceder las mujeres a puestos de dirección o gerencia la brecha salarial persiste cobrando las mujeres un 16,08% menos que los hombres en su mismo puesto.

La segregación laboral está presente en todo el territorio nacional. De las 17 Comunidades Autónomas españolas solo 5 se encuentran por debajo de la media nacional del 23,9%:

- Baleares (16,78%)

- Canarias (17,03%)

- Extremadura (19,38%)

- Madrid (21,55%)

- Castilla-La Mancha (23,16%)

Por el contrario las diferencias más acusadas tienen lugar en:

- Aragón (29, 98%)

- Navarra (29,57%)

- Cantabria (28,05%)

- Asturias (28,04%).

Porcentaje de mujeres ocupadas en las CC.AA. y brecha salarial 2012 ->

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LA EXCLUSIÓN FEMENINA

Pese a que los datos constatan que las mujeres tienen que trabajar más para cobrar lo mismo que los hombres a menudo entre la población existe cierta incredulidad y falta de conciencia con respecto a la brecha salarial. Pero la desigualdad más allá una discriminación directa percibida en términos económicos es sufrida por las mujeres de un modo indirecto, siendo desprestigiadas de diversas formas, ya sea ocupando puestos de menor rango o relegando su función laboral a las necesidades familiares.

En el caso de las empresas, tal y como ha expresado Nieves García Huelmo, responsable del Área de la Mujer de la Federación Estatal de Servicios (FES) de UGT

“las empresas tienden a justificar de forma genérica la brecha salarial asociándola a la incorporación más tardía de la mujer al mundo laboral, lo que en muchos casos supone que conceptos como la antigüedad y otros pluses que antiguamente existían en los convenios no sean actualmente percibidos por las mujeres. Este argumento es común incluso en sectores tan feminizados como el de la limpieza, lo que evidencia su incoherencia. De hecho, el incremento progresivo de la desigualdad desmonta totalmente esta tesis”.

García Huelmo destaca que más allá del terreno laboral, para lograr soluciones efectivas en materia de igualdad tienen que producirse cambios en el ámbito privado, familiar y social y en este sentido los estereotipos de género juegan un papel fundamental. “Nuestra sociedad tiene asentados ciertos estereotipos machistas que ligan a la mujer con el cuidado de los hijos y el hogar. A pesar de que estos roles se van rompiendo a medida que se visibiliza a la mujer en todo tipo de puestos aún no existe un pleno convencimiento de que las mujeres pueden acceder a todo tipo de empleos, y que a su vez el hombre tiene que aceptar la responsabilidad familiar en la misma medida que lo hace la mujer”, ha declarado la responsable de UGT.

En este sentido, la falta de corresponsabilidad en los trabajos domésticos y en los cuidados y crianza agravan la exclusión de la mujer generando, según la responsable del Área de Mujer de FES UGT, “una frecuente salida y entrada de las mujeres en el mundo laboral sin permitir a las trabajadoras una profesionalización plena. A su vez, García Huelmo destaca que “las consecuencias de que no exista una conciliación equitativa tienden a no valorarse en el momento presente pero tienen importantes consecuencias a largo plazo como la reducción de la cotización, o el propio descuelgue del mercado laboral por parte de las mujeres, fomentándose así la dependencia del varón y la desprotección, por ejemplo, en casos de que exista una separación”.

En cuanto a la labor del Gobierno, la responsable de UGT destaca que “desde el ejecutivo se podría hacer mucho más para acortar las desigualdades”, a su vez señala que “la creación de un Ministerio dedicado exclusivamente a la Igualdad, hoy desaparecido, fue una gran iniciativa pero por desgracia gran parte de los compromisos con los que nació se terminaron incumpliendo. De hecho, una de las trabas está en la propia ley de igualdad al ser demasiado genérica”.

SOLUCIONES PARA ACABAR CON LA BRECHA SALARIAL

En las jornadas organizadas en Córdoba por el Instituto Andaluz de la Mujer y la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo, Elizabeth García, secretaria de Mujer de CCOO de Andalucía ha defendido como meta exigir una corresponsabilidad a tres bandas -social, de la administración y de las empresas-, para acabar con la discriminación laboral que sufren las mujeres. Calificando estos tres ámbitos como un “triángulo indisociable”.

En el ámbito social Elizabeth García demanda la necesidad de concienciar a la ciudadanía de la responsabilidad conjunta entre hombres y mujeres entorno a las responsabilidades familiares. Así como, impulsar un modelo educativo bajo los parámetros de la igualdad que descarte roles y estereotipos sexistas muy asentados en nuestra sociedad.

La secretaria de Mujer de CCOO de Andalucía considera el papel de las administraciones “crucial” para frenar la distancia salarial entre hombres y mujeres, y por tanto exige al Gobierno, entre otras medidas, la creación de políticas activas de empleo para mujeres, una mejora en la contratación a tiempo parcial, políticas que incentiven la corresponsabilidad en el cuidador de menores y personas dependientes y una mayor inversión en el desarrollo de la Ley de Igualdad.

En referencia a las empresas Elizabeth García ha señalado que el cumplimiento de los planes de igualdad pasa por una concienciación en las empresas. Tal y como ha declarado: “Las empresas ven solo su vertiente económica y no repercusión económica y productiva que representaría para las trabajadoras y para las propias empresas”; entre estos beneficios se ha señalado un incremento en el compromiso y en el rendimiento de las trabajadoras, el aumento de la reputación de la empresa y una mayor satisfacción laboral, traducida en menos conflictos para la empresa.