LA PIRENAICA DIGITAL

PAGINA DE LA CLASE OBRERA


CCOO Y UGT. RENOVARSE O MORIR


Seguir a @PIRENAICADIGITA


CCOO Y UGT. RENOVARSE O MORIR

Javier López Menacho

http://lareplica.es/wp-content/uploads/2015/09/Sindicatos.jpg

Un artículo de Diario Público alertaba sobre un asunto verdaderamente relevante a nivel socioeconómico, y que ha pasado medianamente desapercibido: el enorme retroceso de los profesionales protegidos por un convenio colectivo derivado de la negociación sindical. En 2009 eran 11,5 millones de trabajadores. Hoy, sólo 4,7 millones, según datos del ministerio de empleo.

En un momento de la vida política con el asunto catalán en primer plano y en el que la macroeconomía actúa en complicidad con el gobierno, empeñándose en maquillar una realidad laboral caracterizada por la fragmentación del empleo, la proliferación de los minijobs y el trabajo basura, la lucha sindical no debería estar en retroceso, sino en auge. La lógica y los antecedentes históricos hacen pensar que en épocas de dificultades, la unión hace la fuerza.

Pero no. La crisis económica no ha servido para fortalecer la complicidad entre trabajadores y alzar la voz de sus protestas, sino todo lo contrario. El trabajador, vista la inmovilidad e inutilidad de los sindicatos mayoritarios en España, se ha hecho a la idea de que es mejor combatir por su cuenta. Se van o luchan desde su propia trinchera. Los sindicatos no han tenido la capacidad de seducir al trabajador para incorporarlo a la lucha (quizás precisamente por eso, porque ha habido una brecha entre sindicatos y trabajadores, como si fueran dos entes diferentes). Así, tanto CCOO como UGT han sufrido una sangría de asociados de hasta el 44% del total.

La imagen repetida y fatigosa de Ignacio Fernández Toxo (CCOO) y Cándido Méndez (UGT), estrechando la mano de los representantes del gobierno y firmando cualquier acuerdo, agota a cualquiera que alguna vez haya creído en la causa sindical. También decepcionan sus acuerdos, sus compañías y la sensación de que son socios pasivos de las clases dominantes. Y pese al runrún general, no ha sucedido ningún acto que simbolice lo contrario y resitúe el papel de los sindicatos mayoritarios. Donde antes el trabajador encontraba un refugio, ahora encuentra un solar. Los casos de corrupción interna y su implicación en las tarjetas black han instalado la sombra de la sospecha se en ambas organizaciones, que han perdido su credibilidad de cara a la sociedad.

En plena crisis (2012) MikiYDuarte publicaban viñetas como ésta, muy ilustrativas del papel que ha jugado de la cúpula sindical.

http://lareplica.es/wp-content/uploads/2015/09/MD.gif

En plena crisis (2012) MikiYDuarte publicaban viñetas como ésta, muy ilustrativas del papel que ha jugado de la cúpula sindical.

Y es que, más allá del sentimiento sindical en España y de la configuración interna de sus organizaciones -discutible y debatible como en cualquier otro espacio-, este retroceso que amenaza con extinguirlos es un fracaso absoluto de sus actuales dirigentes. No es de extrañar que nuevas organizaciones como SOMOS estén ocupando el espacio que antaño ocuparon CCOO y UGT.

Si no quieren llegar a un punto de no retorno (si es que eso no ha sucedido ya), las bases sindicales de estas legendarias asociaciones en España deben actuar contundemente, y no sólo exigir responsabilidades a su cúpula, sino apartarlas, depurarlas y sustituirlas por savia nueva. La acción debe recaer en nuevos sindicalistas con ideas renovadoras, un pie en la calle y que no se arruguen ante los poderes macroeconómicos. Los sindicatos no quieren limosna, quieren justicia social y laboral.

España necesita más que nunca la labor de los sindicatos, pero su lucha debe reflejar los problemas reales de los trabajadores y estar encabezada por personas honestas alejadas del tufo del poder. Toxo, Cándido y agregados no sólo no lo están, sino que simbolizan lo peor de la historia reciente de este país. Como ellos no se van a ir, será cuestión de echarlos.