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NOVEDADES EN TRIBUTACIÓN PARA LA VIVIENDA


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NOVEDADES EN TRIBUTACIÓN PARA LA VIVIENDA

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Arranca la campaña de renta 2015 y encontramos nuevas cuestiones que conciernen a la tributación de la vivienda. Dejando de lado el aviso de Montoro, para que todos los españolitos declaren las rentas que reciben por el alquiler de sus inmuebles, hay otras novedades de la reforma fiscal que atañen a la vivienda.

La más importante novedad en tributación, y que más va a resentir el bolsillo de los nuevos alquilados, es la desaparición de la deducción estatal en el IRPF por el alquiler de una vivienda habitual. Esta eliminación se realizará para todos los inquilinos cuyos contratos de alquiler se firmaron a partir de 2015. Hay que tener en cuenta que la medida no afecta a las deducciones autonómicas. En cambio, los inquilinos con contratos anteriores a esa fecha pueden seguir deduciéndose el 10,05% de las cantidades satisfechas en 2015 y años sucesivos mientras mantengan el contrato de alquiler de su vivienda habitual, y siempre que su base imponible sea inferior a 24.107,20 euros anuales.

El aviso de Montoro, para que no se nos olvide declarar los ingresos que recibimos por el alquiler, se acompaña con la desaparición de la rebaja en la deducción en función de la edad, cuando el inquilino es menor de 30 años. Ahora, en su lugar, encontramos una reducción única del 60% para el rendimiento neto declarado por el arrendamiento de la vivienda.

En cuanto a desgravaciones por compra, los contribuyentes que adquirieron su vivienda habitual o realizaron algún pago para su construcción en fecha anterior al 1-1-2013, mantienen el derecho a la desgravación en 2015 y sucesivos años, eso sí, siempre que hayan deducido por dicha vivienda en 2012 o en años anteriores. En este caso, pueden deducirse hasta un 15% de las cantidades invertidas en la compra con un límite de 9.040 euros. Caso diferente es el de los que compraron después de esa fecha, que ya no tienen opción a la deducción estatal. Los residentes en País Vasco y Navarra, que tienen su propio IRPF, pueden seguir disfrutando de la desgravación.

El caso de País vasco y Navarra no es único, ya que todas las comunidades autónomas de régimen común, excepto Castilla-La Mancha, tienen establecidas diferentes deducciones a la inversión en la vivienda habitual, o a determinadas obras de adecuación en las mismas, sujetas a sus propias limitaciones, requisitos, colectivos y tipos. Es importante realizar esta consulta pues puede depararnos alguna deducción extra. Hay que recordar que las comunidades autónomas tienen transferida la capacidad de aprobar sus propias deducciones en determinadas materias, algunas tan importantes como el alquiler o la inversión en vivienda habitual.

La reforma fiscal del Partido Popular ha empeorado y bastante el tratamiento de las llamadas imputaciones de renta inmobiliarias. De ésta manera ahora se considera que los inmuebles urbanos, aunque no estén arrendados ni afectos a actividades económicas, excluyendo, eso sí, la vivienda habitual y el suelo no edificado, generan una renta a efectos fiscales del 2% del valor catastral (el 1,1% si el valor ha sido revisado a partir del 1-1-1994). La reforma fiscal reduce este plazo a los 10 años anteriores, de modo que aumentará al 2% la tributación de numerosos inmuebles que hasta ahora estaban en el limbo tributario.

Efectos mucho más importantes tiene la supresión de los coeficientes de corrección monetaria a partir de 2015, con los que se corregía la depreciación monetaria actualizando el valor de adquisición.

Tampoco es baladí, sobre todo para las propiedades de alto valor económico, la diferente aplicación que van a tener los llamados coeficientes de abatimiento. Estos coeficientes permiten disminuir parte de las plusvalías en las ventas de bienes no relacionados con actividades económicas, con tal de que hayan sido adquiridos antes del 31-12-1994. Los coeficientes se aplican solo hasta un importe de 400.000 euros y a la parte proporcional de la ganancia obtenida hasta el 20-1-2006, pudiendo quedar ésta libre de tributación. Por tanto, los coeficientes de abatimiento siguen siendo aplicables en una buena parte de las transmisiones.

La declaración del 2015 mantiene la ya clásica exención por reinversión en vivienda habitual. Esta exención evita tributar por la ganancia patrimonial de la venta de la anterior vivienda habitual del contribuyente, siempre que el importe total de la venta se reinvierta en una nueva vivienda habitual en los 2 años anteriores o posteriores a la venta de la vivienda antigua. La novedad de este año es que las ganancias obtenidas por los mayores de 65 años con la venta de cualquier tipo de bien quedan exentas de tributación. Aunque hay que aclarar que esa exención se producirá siempre y cuando las ganancias se destinen a la creación de una renta vitalicia asegurada, con un límite de 240.000 euros y en un plazo de 6 meses.

PLAZO DE PRESENTACIÓN

El plazo para presentar la declaración se extenderá desde el día 6 de abril en que comienza, hasta el 30 de junio en el caso de que la presentación se haga de forma electrónica. Si se hace de forma presencial o por otro medio, los plazos son más estrechos, desde el 10 de mayo hasta el 30 de junio, ya que el objetivo de Hacienda es potenciar la presentación telemática.

No están obligados a presentar la declaración los contribuyentes que tan solo perciban salarios inferiores a los 22.000 euros brutos anuales, siempre y cuando procedan de un solo pagador o bien si, procediendo de varios, la suma de lo ingresado por parte del segundo y restantes no excede los 1.500 euros al año. En caso contrario, si supera esta cantidad, el límite exento será de 12.000 euros brutos anuales, en lugar de 22.000 euros. Además, los contribuyentes deben tener en cuenta las peculiaridades fiscales propias de su región, pues no todos saben que las comunidades autónomas tienen transferida la capacidad de aprobar sus propias deducciones en determinadas materias, algunas tan importantes como el alquiler o la inversión en vivienda habitual, e incluso la posibilidad de realizar cambios en los tipos del IRPF.