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LOS 86.000 MILLONES DE GRECIA. ¿QUÉ ESO DE "RESCATAR A UN PAÍS"?


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LOS 86.000 MILLONES DE GRECIA. ¿QUÉ ESO DE "RESCATAR A UN PAÍS"?

Marta Luengo

El pasado día 14 de agosto el Eurogrupo acordó finalmente los términos del tan ansiado tercer rescate de Grecia. Su valor es una cantidad que hemos oído por activa y por pasiva, 86.000 millones de euros. Como siempre, los medios convencionales no se molestan en contar de dónde va a salir y en qué va a utilizarse el dinero. Nos disponemos aquí a explicar algo más en detalle qué es eso que llaman “rescatar” a un país, ahora que se está votando en muchos de los parlamentos europeos

¿DE DÓNDE SALE EL DINERO?

El grueso del rescate saldrá del MEDE o Mecanismo Europeo de Estabilidad. Los otros acreedores son sus compañeros habituales, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Se espera que el FMI se una en octubre, una vez que Grecia haya pasado el primer examen del programa del rescate, ya que el acuerdo ha sido dividido en tramos en los que el gobierno griego debe ir demostrando que aplica las medidas requeridas (establecimiento de un Fondo de Privatización, reforma de pensiones, reforma laboral, subida del IVA...).

Nos vamos a centrar en analizar el MEDE porque es el que va a llevar la mayor parte del peso en los préstamos (alrededor de 70.000 millones) y porque el funcionamiento que vamos a exponer es similar en las otras instituciones. Pues bien, el MEDE es un organismo creado como respuesta a la Crisis del Euro y que se dota con aportaciones anuales de los países socios y, mayoritariamente (88%), por medio de bonos que él mismo emite.

Estos bonos están garantizados con la deuda pública de los países que lo componen. Actualmente dispone de 455.000 millones de euros con lo que, como vemos, tiene capital suficiente para afrontar el rescate. Las aportaciones anuales y las garantías de los bonos del MEDE las realizan todos los países de la zona euro, pero no todos en la misma cantidad, sino que va en función del PIB del país.

Es por ello que quien más aporta sea el país con mayor PIB, Alemania, luego Francia, Italia y España. Cuando el MEDE entrega una cantidad de dinero, ésta proviene de su capital constituido mayoritariamente, como hemos dicho, de la emisión de bonos. Esto quiere decir que, para el rescate, los países no van a desembolsar dinero, como la prensa tradicional parece indicar malintencionadamente, sino que van a respaldar el que el MEDE (y las otras instituciones) preste.

Las cuentas aún no estarán seguras hasta que entre el FMI en escena, pero serán algo así:

El MEDE pondrá alrededor de 70.000 millones de euros de los cuales:

- Alemania garantizará 17.000 millones (el 27%)

- Francia 13.000 millones (20%)

- Italia 11.000 (17%)

- España 10.000 millones (el 12%)

- Holanda 5.000 (6%)

- el resto unos 14.000 millones en total.

Se espera que entre FMI y Comisión cubran los 16.000 millones del préstamo acordado.

¿EN QUÉ SE EMPLEARÁ EL DINERO?

Día tras día estamos sometidos al enorme cinismo de las continuas insinuaciones de los líderes de los gobiernos de Alemania, Austria, Eslovaquia y España cuando afirman que con el dinero de los préstamos de los rescates mantenemos los lujos de los trabajadores helenos o del sector público griego. Y es así no porque Grecia no tenga problemas económicos y políticos que afrontar, sino porque los mismos dirigentes que afirman tales cosas son perfectamente conscientes de a dónde va a ir a parar el rescate. Analicémoslo someramente.

Ya se ha indicado que el dinero se va a entregar en tramos. La información disponible hasta ahora nos dice que muy poco se invertirá en el propio país y que prácticamente todo el rescate se dirigirá a recapitalizar bancos y reembolsar deudas contraídas (qué casualidad, con los mismos acreedores que otorgan ahora el préstamo).

El primer tramo se pagará en varias entregas y tras la aprobación del rescate en los parlamentos europeos. Serán 26.000 millones de euros, de los cuales 10.000 son de disposición inmediata y dirigidos exclusivamente a la recapitalización bancaria.

El 20 de agosto se desembolsaron 13.000, que tienen como fin cancelar deudas: justo ese día vencía un préstamo de 3.200 millones del BCE y, además, han de devolver el préstamo urgente del pasado 17 de julio.

Los 3.000 millones de euros que faltan para completar el tramo se entregarán en una fecha indeterminada de otoño.

Es evidente que los griegos no verán un euro de estas primeras entregas.

Del resto del dinero, solo está claro que llegarán 15.000 euros más para la recapitalización bancaria en un segundo tramo no más tarde del 15 de noviembre.

Se espera que de los 86.000 millones del rescate, 25.000 sirvan para recapitalizar bancos y alrededor de 50.000 millones para vencimientos de deuda y pago de intereses. De esta manera quedan unos escasos 11.000 millones para invertir en el país heleno y hacer frente a gastos corrientes, apenas un 12% del total.

¿SE PODRÁ DEVOLVER EL RESCATE?

Uno de los grandes interrogantes que se presentan es cómo generará recursos el país heleno para devolver los préstamos del rescate. Es en este punto donde aparece en escena el famoso Fondo de Privatizaciones de 50.000 euros que prevé el acuerdo. Su función es justamente conseguir los fondos necesarios para finiquitar los nuevos préstamos y para evitar emitir nueva deuda que eleve la ratio de endeudamiento del país. El problema es que esta cantidad es un brindis al sol, pues en el rescate de 2010 ya se intentó obtener recursos vendiendo activos griegos. En aquellos pretéritos cálculos, para 2015 se deberían haber obtenido 50.000 millones de euros, de los cuales en julio solo se habían conseguido 3.200 (¡un 94% menos!).

Otra de las cantidades que se emplean para cuadrar los números son los superávits previstos en las cuentas griegas a partir de 2016, pues se espera que para 2016, 2017 y 2018 Grecia obtenga un superávit del 0,5%, 1,75% y 3,5% respectivamente. Con este excedente presupuestario Grecia podría devolver unos 12.000 millones de euros. Sin embargo, dada la precaria situación del país (y de la economía mundial), se hace más que dudoso que consiga obtener tales superávits.

NI RESCATE GRIEGO NI SOLIDARIDAD EUROPEA

Lo que queda claro tras analizar los datos disponibles es que, una vez más, no se trata de un rescate al pueblo griego, sino a sus bancos.

Además, la tan cacareada solidaridad europea pierde brillo cuando somos conscientes de que, en realidad, no se realizan préstamos entre países sino a través del MEDE. Y por supuesto, tales préstamos reportarán beneficios a los acreedores.

No obstante, vuelve a planear sobre nosotras la duda de si Grecia podrá devolver su deuda, de si este tipo de acuerdos tienen sentido económico, si dar dinero a un país quebrado servirá para sacarlo del hoyo. Debemos preguntarnos por qué hacen esto nuestros dirigentes cuando a la vez afirman que Grecia no puede pagar su deuda actual.