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EL TSJA CENSURA LA 'FALTA DE CONTROL' Y LOS ALTOS SUELDOS DE LAS EMPRESAS MUNICIPALES


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EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ANDALUCÍA CENSURA LA 'FALTA DE CONTROL' Y LOS ALTOS SUELDOS DE LAS EMPRESAS MUNICIPALES

María Rionegro – Sevilla - elmundo.es

En una sentencia sobre Sevilla Global

Trabajadores de Sevilla Global protestan a las puertas del Ayuntamiento en 2012 ->

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El Ayuntamiento 'permite' convenios con salarios superiores a los del personal público y 'elude' los límites presupuestarios

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha puesto bajo la lupa la gestión de las empresas del Ayuntamiento de Sevilla y la conclusión es desoladora: falta de control y nóminas abultadas.

Esto ha ocurrido, por ejemplo, en Sevilla Global, que una vez desaparecida y tras la aplicación de dos expedientes de regulación de empleo (ERE) va a dejar una cuantiosa factura por las indemnizaciones que hay que pagar a los trabajadores despedidos en el primer ERE, que fue anulado por los tribunales.

Los magistrados de la Sala de lo Social del TSJA señalan al Ayuntamiento como responsable del descontrol, en general, en las empresas municipales. En sus críticas, los jueces no apuntan a los posibles 'culpables' de esta situación, pero lo cierto es que los últimos años del gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE) en coalición con IU se caracterizaron por los excesos en sociedades como Sevilla Global y la Fundación DeSevilla -ambas liquidadas-, que contaban con plantillas desproporcionadas y generaban un alto coste de personal.

La sentencia que anuló el primer ERE de Sevilla Global declaraba el derecho de sus empleados afectados a reincorporarse a su puesto de trabajo y condenaba al Ayuntamiento de Sevilla a abonar los salarios de tramitación.

Los servicios jurídicos municipales recurrieron este fallo judicial con el fin de que estos trabajadores despedidos cobraran esas indemnizaciones en función del convenio colectivo del personal laboral del Consistorio y no del suscrito en la propia sociedad pública. El TSJA, sin embargo, ha rechazado este argumento.

En una sentencia a la que ha tenido acceso este periódico que resuelve el caso concreto de una ex trabajadora de Sevilla Global, los jueces sostienen que «la actora debe ser compensada con el abono de los salarios en el importe que percibía en la fecha del despido». Esto es a razón de 70,05 euros diarios, frente a los 63,90 euros diarios que recoge el convenio colectivo del Ayuntamiento.

A este respecto, el Alto Tribunal explica que si esta empleada tenía un salario superior a los que pagaba el Consistorio a una trabajadora de similar categoría profesional, «es debido a la falta de control del ente municipal sobre las sociedades y empresas que creaba y financiaba pagando en última instancia la mayor parte del salario de los trabajadores, permitiéndoles pactar convenios colectivos en los que se fijaba salario superiores al del personal municipal y eludiendo los límites presupuestarios de carácter general».

Este fallo judicial supone el primer pronunciamiento del TSJA entre todos los recursos presentados por las cantidades a pagar a cada uno de los 43 despedidos de Sevilla Global. Si el resto de sentencias fueran en la misma línea, la factura en salarios de tramitación se disparará, ya que a día de hoy no se ha pagado ni un solo euro y se les adeuda los sueldos de doce meses.

El recorrido judicial de Sevilla Global dura ya tres años. El primer ERE, que afectó a 43 empleados, se materializó en noviembre de 2012, pero meses después fue anulado por el TSJA ante el «cúmulo de irregularidades en el proceso negociador».

El Alto Tribunal andaluz censuraba, por ejemplo, que la empresa reservase 1,44 millones de euros para las indemnizaciones por despido y, al mismo tiempo, contabilizase esta detracción económica para defender el deterioro de sus cuentas de cara a la causa de disolución. El TSJA, además, atribuyó a Sevilla Global y al Ayuntamiento «mala fe».

Ante esta sentencia, de mayo de 2013, los empleados fueron readmitidos -aunque se les obligó a coger vacaciones- mientras el gobierno de Juan Ignacio Zoido tramitaba el segundo ERE subsanando todos esas cuestiones. Y así ocurrió: Sevilla Global ejecutó ese segundo expediente de regulación de empleo y el TSJA lo ha avalado.

En esta segunda ocasión, los magistrados reconocieron, entre otros aspectos, que la empresa municipal «no cumplía con la estabilidad presupuestaria, era deficitaria» y necesitaba de «financiación externa» para poder subsistir.

El fallo desmontó la teoría de los trabajadores de que Sevilla Global actuó con «abuso de derecho» y «fraude» durante el periodo de consultas previo a la aplicación del ERE. Dice el TSJA que «no se aprecia» nada de ello, pues se celebraron siete reuniones en las que se «negoció de buena fe (...), habiéndose presentado medidas de acompañamiento y propuestas de acuerdo y, en modo alguno, se ha producido una conducta abusiva ni fraudulenta por las entidades demandadas».

Los jueces de la Sala de lo Social tampoco consideraron que desde la administración local se vulnerara el principio de igualdad de los empleados de Sevilla Global y, a su juicio, éstos «no han acreditado la existencia de ningún indicio de discriminación».

Los ex empleados no se dieron por vencidos y recurrieron ante el Tribunal Supremo, aunque, una vez más, sus expectativas se han visto frustradas. El Supremo también avala en ERE.

Dos ERE, dos sentencias

El primero, anulado.El primer expediente de regulación de empleo (ERE) fue declarado nulo por el TSJA en mayo de 2013 y condenó al Ayuntamiento a readmitir a los 43 despedidos y a pagarles los salarios de tramitación. El segundo, legal.

El entonces gobierno de Juan Ignacio Zoido dio vacaciones a estos empleados mientras preparaba el segundo ERE que ya afectó a la toda la plantilla (52 personas). Ha sido avalado por el TSJA y por el Tribunal Supremo Cierre de Sevilla Global. La empresa, que fue creada en 2005, se vio abocada a su desaparición como un requisito obligatorio para que el Ayuntamiento pudiera acogerse al plan de pago a proveedores. También cerró Giralda Televisión.