GOBIERNO Y AGENTES SOCIALES APARCAN EL DESPIDO EN LA DEROGACIÓN DE LA REFORMA LABORAL Rafa Bernardo - elperiodico.com - La negociación no ha abordado la reposición de las indemnizaciones previas a la era Rajoy - El diálogo se centra ahora en limitar la temporalidad - La mesa se cerrará a finales de noviembre El calendario y las declaraciones públicas invitan a pensar que la reforma laboral de 2012 tiene los días contados: el Gobierno se comprometió con Bruselas a tener aprobados antes de fin de año los cambios en materia de mercado de trabajo, y Pedro Sánchez proclamó en el Congreso del PSOE que pondría "punto y final" a la norma más célebre de la era Rajoy. Pero una ley que ocupa 79 páginas del BOE no es fácil de eliminar (Ley 3/2012, de 6-7), sobre todo cuando nadie quiere una derogación sin más (el mercado de trabajo español era ya disfuncional antes de 2012), y además se intenta alcanzar un acuerdo entre empresarios, sindicatos y Ejecutivo que exige equilibrios delicados. Por todas estas razones, partes de la reforma laboral de Rajoy van a sobrevivir a la negociación en curso, y entre ellas está el aspecto más polémico de la medida aprobada hace 9 años: la drástica rebaja de la indemnización estándar por despido, que pasó en la práctica de 45 días de salario por año trabajado a 20. La caducidad de los convenios El diálogo todavía no ha terminado) y todavía quedan materias muy importantes por discutirse, como la regulación de la temporalidad, pero los costes del despido quedan fuera "del perímetro de la negociación", explican fuentes de las conversaciones. A pesar de que UGT y CCOO han puesto sobre la mesa la cuestión de las indemnizaciones en diferentes ocasiones, nunca se ha hecho un intento serio por discutirlas. El motivo, explican estas fuentes, ha sido la dinámica de las conversaciones. Cuando el actual ciclo de diálogo comenzó en 2018, el Gobierno Sánchez no tenía la mayoría absoluta necesaria para aprobar una derogación total de la reforma laboral, así que los trabajos se centraron en los "aspectos más lesivos" de la reforma laboral, según la terminología que se empezó a usar entonces: - la caducidad de los convenios expirados - la prevalencia del convenio de empresa sobre el de sector - las condiciones laborales en las subcontratas Las dos elecciones generales de 2019 impidieron aterrizar ningún acuerdo (las negociaciones siempre se paralizan en tiempos de campaña electoral) y la nueva fase abierta tras la constitución del Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos enseguida se centró en la pandemia y en sus consecuencias económicas. Así que el diálogo se ha centrado en aquellas materias "más lesivas", que vienen del pasado, y en las cuestiones que la covid-19 han puesto en primer plano: ERTE, formación y recualificación, y limitación de la temporalidad (esta última, una exigencia tradicional de Bruselas, que se ha convertido en prioridad por su inclusión en los compromisos de España con la Unión Europea en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia). |