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LAS 7 COSAS QUE NADIE TE CUENTA SOBRE LOS PLANES DE PENSIONES


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LAS 7 COSAS QUE NADIE TE CUENTA SOBRE LOS PLANES DE PENSIONES

preahorro.com

Para muchas personas ahorrar para la jubilación equivale a contratar un plan de pensiones. Bancos, aseguradoras y demás entidades financieras se han encargado de forzar esa identificación entre producto y objetivo pero hay muchas cosas que no te contarán sobre cómo funciona y por qué puede no ser el vehículo idóneo para ahorrar a largo plazo.

Los planes de pensiones tienen sus secretos y no todos son bonitos. Esto es lo que no cuenta la letra grande pero que sí puedes encontrar en la letra pequeña de tu plan y que debes saber antes de contratarlo.

1- Tu dinero no está garantizado

Muchas personas piensan en el plan de pensiones como un producto garantizado, una suerte de hucha en la que ir depositando los ahorros para que crezcan y poder recuperarlos más adelante. Nada más lejos de la realidad. Tu plan de pensiones puede perder dinero sin importar la categoría en la que figure.

A fin de cuentas, un plan de pensiones es sólo la herramienta para comercializar un fondo de pensiones, que funciona de forma muy parecida a un fondo de inversión. Es decir, que invertirá tus ahorros en diferentes activos tratando de conseguir una rentabilidad y unas veces acertará, pero otras no. El resultado es que llegado el momento del rescate, tus derechos consolidados pueden ser menores que el total de lo que has ahorrado durante años y te quedarás sin el retiro que habías soñado.

Incluso en las categorías más conservadoras como las de renta fija puede haber caídas, como bien hemos aprendido con el desplome de la deuda en 2015. Imagínate si te llega el momento de la jubilación precisamente cuando más pérdidas acumula el plan…Obtendrás incluso menos de lo que aportaste. ¿Qué alternativas hay entonces para asegurar tu ahorro?

Lo que hay que tener claro al buscar plan es no dejarse engañar por las rentabilidades medias ponderadas, ya que no cuentan toda la historia. Si cuando te toca jubilarte y necesitas recuperar tu dinero el plan está cayendo poco te importará que acumule una rentabilidad anual del 1,52% para periodos de tres años, por ejemplo.

Sistema Individual

25 años

20 años

15 años

10 años

3 años

5 año

1 año

Renta Fija a Corto Plazo

4,51

3,16

1,75

1,37

1,47

1,52

-0,44

Renta Fija a Largo Plazo

4,61

3,34

2,32

2,57

3,14

4,61

-0,01

Renta Fija Mixta

4,79

3,53

1,65

1,49

2,3

3,67

-0,56

Renta Variable Mixta

5,1

4,1

1,72

2,38

4,38

6,89

-0,26

Renta Variable Mixta

6,37

-0,59

2,38

6,08

10,82

0,64

Garantizados

2,44

4,45

9,39

0,79

TOTAL PLANES

4,74

3,56

1,53

1,95

3,30

5,85

0,03

Rentabilidades netas de gastos y comisiones. Datos a Noviembre 2015

La alternativa son los planes garantizados, que sí aseguran el dinero que inviertes pero con una rentabilidad exigua y siempre que se alcance la fecha de vencimiento.

Parte de esta confusión viene dada por la forma en la que el sector denomina al dinero del plan: derecho consolidado. El problema es que por muy consolidado que esté, eso no quiere decir que su valor sea fijo y no pueda caer. Es sólo la forma en que el negocio tiene de referirse a tu dinero dentro del plan.

2- Sorpresa final

Los planes de pensiones guardan una desagradable sorpresa que descubrirás al recuperar el dinero: Hacienda se llevará buena parte de los ahorros de toda tu vida. Si en este momento estás pensando “¿pero los planes no tenían una fiscalidad beneficiosa y permitían pagar menos impuestos?” la respuesta es que sí, pero sólo durante las aportaciones. Al rescatar el plan las ventajas desaparecen y llegan los inconvenientes.

La primera gran desventaja es que en un plan de pensiones se pagan impuestos por los derechos consolidados. Es decir, se tributa por lo que se ha ahorrado más el beneficio. Con el resto de productos no ocurre lo mismo y sólo se tributa por las ganancias que se obtengan. Esto ya supone un enorme hándicap y una forma de pagar impuestos por el ahorro y no por lo que obtienes por él.

Además, los planes de pensiones tributan como renta del trabajo y no del ahorro como la mayoría de productos financieros. La diferencia es que se aplicarán las tablas de IRPF general y no de las del ahorro y por lo tanto el porcentaje a pagar será diferente.

Tramos de IRPF y tipos del ahorro (2015-2016) ->

https://preahorro.com/wp-content/uploads/2015/11/tramos-de-irpf-y-tipos-del-ahorro.jpg

El dinero que se cobra cada mes o cada año por el plan se sumará al resto de ingresos como la pensión pública y después pasarán por el tamiz de las tablas de IRPF.

En este sentido, un error muy común suele ser recuperar todo el dinero del plan de golpe -rescate en forma de capital-. Al hacerlo, todo ese capital se sumará a los ingresos y es muy fácil que se termine tributando en la parte más alta de la escala. Si se han acumulado 150.000 euros y se ingresas de golpe. Por muchas deducciones que se puedan aplicar es muy fácil que se termine pagando hasta un 45% por parte de los ingresos.

3- Comisiones ocultas que lastran la rentabilidad

En el plan de pensiones deben aparecer claramente reflejadas las comisiones que cobra, que además no podrán superar un máximo legal. En concreto, las comisiones directas máximas son de un 0,25% por depósito y un 1,75% por gestión, de forma que si se tienen 10.000 € en un plan, se pagará sólo en comisiones cada año, independientemente de lo que haga el mismo.

Sin embargo, existen otras comisiones y elementos que harán que la rentabilidad final del plan sea menor y que tienen que ver con la forma en la que éste invierte a través de su fondo de pensiones. Y es que a fin de cuentas un fondo de pensiones se dedica a mover el dinero de los ahorradores entre diferentes productos, contratando distintos fondos o acudiendo a determinados mercados. Todos esos movimientos generan a su vez una serie de comisiones que el fondo de pensiones deberá pagar y que se restarán directamente del beneficio que ofrezca a sus partícipes.

En esta misma línea, cómo y en qué invierta el plan también afectarán al beneficio que ofrezca. Desgraciadamente es muy habitual que un plan de pensiones invierta en productos del propio banco, lo que no siempre es muy recomendable, sobre todo por los intereses ocultos que puede haber al hacerlo. Podría darse el caso de que un fondo de pensiones compre acciones del banco para evitar que caigan o que adquiera los activos de los que trata de deshacerse otro fondo destinado a inversores premium.

4- Condiciones leoninas para recuperar tu dinero

Si algo define a los planes de pensiones es que son un producto ilíquido, lo que significa que no se podrá recuperar el dinero en cualquier momento. La ley es muy estricta sobre los supuestos que deben darse para rescatar el plan de pensiones que son los siguientes:

Por Jubilación: es el más común y la forma más fácil de recuperar el dinero. Una vez te jubiles podrás acudir a tu banco y solicitar que te reintegren el dinero en la forma que quieras -renta vitalicia o capital-. Recuerda que no hay por qué rescatar el plan nada más dejar de trabajar y se puede esperar tanto tiempo como se quiera.

Por incapacidad laboral total y permanente: la invalidez total o permanente para desarrollar tu trabajo habitual, la total para cualquier tipo de trabajo o la gran invalidez también permitirán rescatar el plan antes de tiempo. Eso sí, deberá estar determinada por la Seguridad Social, ya que de otra forma el banco denegará tu solicitud.

Por enfermedad grave: en este caso también habrá que acreditar, con un certificado médico de la Seguridad Social, la dolencia que incapacita para realizar la actividad durante un periodo continuado mínimo de 3 meses y que requiera intervención clínica de cirugía mayor o cualquier otra lesión o sus secuelas permanentes que limiten tu capacidad para trabajar. Más papeleo y muchos impedimentos para recuperar el plan por esta vía.

Fallecimiento: curiosamente una de las fórmulas más rápidas para recuperar el dinero. Si el partícipe del plan fallece, las personas que haya designado como beneficiarios o, en su defecto, los herederos legales, cobrarán el saldo acumulado.

Paro de larga duración: si se está en situación legal de desempleo, lo que quiere decir en paro no voluntario, durante más de 12 meses y no se cobra ninguna pensión contributiva, se podrá recuperar el dinero. Eso sí, también habrá que estar dado de alta en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Para evitar el desahucio: también se puede recuperar el plan de pensiones para evitar que te echen de tu casa, aunque se deberá acreditar que no se dispone de otros bienes o rentas para pagar la deuda que motiva la ejecución. Además, el dinero acumulado en el plan deberá ser suficiente para pagar la deuda.

Pasados 10 años desde la primera aportación: desde 2015 también se pueden recuperar los derechos consolidados del plan al cabo de 10 años, aunque sólo la parte correspondiente a lo aportado ese ejercicio. Es decir, en 2025 se podrá rescatar el dinero invertido en 2015 y en 2016 el de 2026. Para las cantidades aportadas antes de 2015 habrá que ceñirse a los otros supuestos.

Fuera de estos casos el dinero deberá permanecer en el plan de pensiones y no se podrá disponer de él aunque se necesite. Además, recuperar un plan no es como vender la participación en un fondo, que se puede hacer fácil y rápidamente. Se deberán hacer los cálculos sobre el impacto fiscal, pensar en la forma que se vas a recuperar, si es en forma de renta establecer la cuantía y después, prepararse para rellenar el papeleo y esperar.

En otras palabras, si estás pensando en retirarte joven un plan de pensiones no es para ti.

5- Puedes cambiar de plan cuando quieras

Un plan de pensiones no es para toda la vida. Existen diferentes tipos de planes de pensiones para atender todos los perfiles de inversión y las necesidades en cada momento vital. Y es que conforme se acerque el momento de la jubilación lo lógico es ir reduciendo el riesgo en la cartera y por lo tanto cambiar de plan. Sin embargo, uno de los errores más habituales del ahorrador español es contratar un plan y mantenerlo a capa y espada sin que desde su entidad le aconsejen el cambio.

La ley permite cambiar de planes de pensiones tantas veces como se quiera sin coste alguno. Se puede mover el dinero de un plan a otro dentro del mismo banco e incluso llevarlo a otra entidad si nos convencen más sus planes. El banco de origen no puede bloquear la operación ni cobrar por el cambio.

6- Si aceptas el regalo…

Es habitual que los bancos te premien por abrir un plan de pensiones o por traspasar tu dinero a los suyos con presentes de todo tipo, desde la clásica cubertería hasta el último gadget tecnológico e incluso dinero en metálico -un porcentaje del dinero que inviertas-. Ten cuidado porque todos estos regalos tienen trampa y pueden atarte a la entidad más de lo que te gustaría.

Por un lado, el premio suele limitarse a una serie de planes concretos que, curiosamente, no suelen ser los que tienen comisiones más bajas ni los que mejor se comportan -recuerda el tercer punto- y en muchos casos suelen ser productos nuevos sin apenas historial para saber si funcionan o no.

Y por otro, estos regalos prácticamente siempre incluyen un compromiso de permanencia que suele ser de un mínimo de 2 años. De esta forma, si quieres abandonar el plan o el banco antes de tiempo tendrás una penalización económica, así que estarás atado sin quererlo.

7- Hay otras alternativas

Esto es quizás lo más importante, los planes de pensiones no son el único vehículo para ahorrar a largo plazo y posiblemente ni siquiera el mejor. Existen otras fórmulas que también te permitirán construir un patrimonio para tu jubilación, empezando por los fondos de inversión, que funcionan de forma similar a los planes de pensiones sólo que su fiscalidad es mejor en el rescate y no tienen limitaciones a la hora recuperar tu dinero.

A estos hay que añadir los ETF, PIAS, las letras del tesoro e incluso la inversión en bolsa. De hecho, una buena cartera estará compuesta por más de un tipo de producto financiero. Por eso es importante contar con ciertos conocimientos antes de invertir o disponer del consejo de un asesor financiero que te guíe en este camino y te descubra cómo hacer crecer tus ahorros.

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